Hola, mi nombre es Rodrigo Acevedo Hernández, director y fundador del Instituto de Medicina Holística Dxein.
Hoy en este podcast voy a hablar de un tema muy complejo que es la mente. La mente se refiere a la capacidad de pensar, y sus componentes principales son:
- El pensamiento: Todo lo que pensamos minuto a minuto en nuestra vida diaria.
- La memoria: Todo lo que se guarda o guardamos en nuestra mente tanto de forma consciente como inconsciente de nuestras vivencias, sucesos, fenómenos, experiencias, emociones, etcétera.
- La conciencia: Compuesta por nuestra parte de la mente consciente y nuestra parte de la mente inconsciente.
¿Qué es la conciencia? Primeramente debo decir que la conciencia se refiere a la capacidad o un estado del ser donde nos damos cuenta quiénes somos; es decir, sabemos nuestro nombre, el día que vives, la estación del año, en dónde estás en este momento, lo que te rodea, quién es tu familia, qué profesión tienes, etcétera.
El pensamiento
Es el diálogo que se tiene consigo mismo; de esta forma se originan ideas, se resuelven problemas y se toman decisiones correctas o incorrectas.
El pensamiento es un proceso activo que se provoca por los cinco sentidos. Esto incluye la recepción de información sensorial, la interpretación de esta información, la formación de conceptos, la elaboración de juicios, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Así podemos decir que es un diálogo interno que nos permite reflexionar sobre el mundo y nuestras propias experiencias. Los pensamientos positivos impulsan nuestros propósitos; los negativos, los obstaculizan.
La memoria
Es el lugar donde se almacenan los pensamientos. La memoria se puede dividir en:
- Memoria a corto plazo (MCP): Almacena pensamientos. Estos pensamientos son los que usamos para procesar información. Es la capacidad cognitiva para registrar información por unos segundos o medio minuto; por ejemplo, un código o un número telefónico, que si no se repasa se pierde inmediatamente.
- Memoria a largo plazo (MLP): Es la capacidad de tu cerebro que te permite recopilar o codificar y retener una cantidad ilimitada de información durante un periodo largo de tiempo. Los recuerdos que almacenamos en la memoria a largo plazo pueden durar desde unos segundos hasta varios años o incluso toda la vida. Las regiones como el hipocampo y diversas áreas de la corteza cerebral son las estructuras relacionadas para tal efecto.
Tu memoria es parte importante para tu proceso de aprendizaje. Cuando aprendes algo nuevo, la información se codifica, almacena y se puede recuperar posteriormente. La capacidad de recordar información es crucial para el desarrollo de tus habilidades, el conocimiento y la adquisición de nuevas destrezas.
- Memoria emocional: La amígdala se encarga sobre todo de la memoria emocional, especialmente el miedo, la felicidad, los traumas o bioshocks.
- Cerebelo y ganglios basales: Almacenan la memoria procedimental o implícita, la cual te permite recordar cómo hacer cosas automáticas, como andar en bicicleta, manejar un carro, escribir o tocar un instrumento.
Factores que afectan nuestra memoria:
- Atención: Es la parte crucial para la codificación de la información en la memoria. Si no prestas atención a algo, es menos probable que lo recuerdes.
- Emoción: Entre más fuerte o intensa sea una emoción más se interioriza a nuestra conciencia; tanto el miedo como la felicidad son más fáciles de recordar.
- Repetición: El método de repetir una y otra vez una información ayuda a fortalecer las conexiones sinápticas asociadas con la memoria, lo que facilita recordar cualquier momento.
- Organización: En la memoria se archivan los pensamientos positivos, negativos y neutrales; se ordenan conforme los utilizamos. Mientras más los recordamos, están más cerca de volverse conscientes. Como estás acostumbrado a usar más los pensamientos negativos, son estos los que prevalecen. Por eso es importante el cambio de paradigmas y la programación neurolingüística, ya que este tipo de técnicas nos ayudan a reprogramar la mente, generan nuevos paradigmas, estimulan una nueva neuroquímica cerebral y, por tanto, ayudan a generar una nueva sintomatología de bienestar cuando se practican. Herramientas empíricas como el Ho'oponopono también son excelentes opciones para trabajar al respecto.
La conciencia
La conciencia es un flujo de energía sin principio ni fin. En la conciencia se crean nuestros pensamientos. La conciencia nos permite ser conscientes de nuestra propia existencia, de nuestros estados mentales y del mundo que nos rodea. La conciencia se puede experimentar en diferentes niveles, que incluyen:
- Vigilia: El estado de conciencia más alto, caracterizado por un estado de alerta y atención al entorno.
- Sueño: Aun cuando estamos durmiendo, estamos conscientes en planos sutiles del procesamiento interno.
- Estados alterados de conciencia: Estos momentos se dan cuando podemos crear un propósito y hacerlo realidad. Podemos generar estados alterados o expandidos de conciencia con diversas técnicas que conocemos y existen alrededor del mundo, tanto en la medicina clínica como en las prácticas arcaicas del chamanismo. Por ejemplo, una técnica reciente que requiere la asistencia por un profesional de la salud es la respiración holotrópica, que consiste en hacer ciclos de respiración cortos, rápidos y seguidos para inducir hipercapnia, modificando la concentración de dióxido de carbono en el cerebro y abriendo canales hacia capas profundas del inconsciente para integrarlas a la psique y trabajarlas. De igual forma, encontramos los estados expandidos de conciencia mediante el uso de medicinas enteógenas en ceremonias chamánicas o rituales de círculos de sanación realizados en distintas culturas de todo el mundo.
